Los muros
de piedra, desde que el hombre salió de las
cavernas, ha sido el sistema más utilizado para la
realización de construcciones con ánimo de permanencia,
siempre que este material fuera accesible (Egipto, Grecia,
Roma, etc... )
El aislamiento
térmico y acústico han hecho de ellos
durante siglos la solución para el confort de viviendas,
frescas en verano, templadas en invierno...
Hoy en día, en muchos
casos, los muros se revisten con piedra para ofrecer un mejor
aspecto exterior, pero sin aportar las demás ventajas.
La técnica
de tejer muros de piedra
viene de antes de que existiera el cemento
(que todo lo sostiene), y la colocación de
las piedras y tallado de las mismas son en
sí mismas un arte.
Los ornamentos
y arcos de piedra son artesanía
transmitida desde los canteros que edificaron nuestras
iglesias en la Edad Media y que marcaban cada piedra con su
firma con el fin de poderlas contar para cobrar.